Cuando Galileo apuntó por primera vez un telescopio hacia el cielo hace más de 400 años, la Astronomía cambió para siempre. Hoy, centenares de científicos e ingenieros trabajan en lo que podría convertirse en la próxima revolución: descubrir un nuevo universo a través de las huellas en el espacio-tiempo. Estas huellas, llamadas ondas gravitacionales, son una de las predicciones de la Teoría de la Relatividad de Einstein, distorsiones del propio espacio-tiempo que aún no han podido verse directamente. El tiempo para observar las predicciones más emocionantes de la relatividad ha llegado ahora, de la mano de grandes detectores de ondas gravitaciones. Entre ellos están LIGO, GEO, VIRGO y la misión espacial eLISA, proyectos en los que participa el Grupo de Relatividad y Gravitación de la UIB. Estos observatorios aportarán información sobre fenómenos tan exóticos como colisiones de agujeros negros, explosiones de supernovas o estallidos de rayos gamma y, probablemente, sobre fenómenos que ahora no podemos ni imaginar. Esta actividad está dirigida a estudiantes de ESO y bachillerato en general.